Crear y competir, la ruta educativa en la economía del conocimiento

Fernando Brambila, presidente de la Asociación Mexicana para la Innovación en Tecnología Educativa, aseguró que la creatividad y la [...]

La ruta para el desarrollo de una economía de conocimiento está determinada por una educación para crear y competir, con el objetivo de formar estudiantes capaces de innovar en sus áreas, así lo aseguró Fernando Brambila Paz, presidente de la Asociación Mexicana para la Innovación en Tecnología Educativa.

En el marco de la Semana de la Ciencia y la Innovación 2012, Brambila destacó cómo México ha pasado erróneamente de la economía de servicios a la economía del conocimiento, donde decenas de países han puesto énfasis en la inversión.

“Se produce Ciencia y Tecnología en países desarrollados y se adapta su uso en México, así lo hemos hecho los últimos años”, aseguró el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Brambila hizo una llamado a modificar la cultura de la innovación científica, donde se ha abandonado a la academia y se ve con malos ojos que las empresas privadas inviertan, pues, dice, el modelo de economía del conocimiento en todo el mundo está basado en el trabajo conjunto de empresas y academia.

“En México hay un divorcio entre la academia y la empresa, el mismo Conacyt nos paga para publicar nuestro conocimiento en revistas internacionales y que la utilicen en otra parte del mundo”, añadió.

Al respecto Brambila se pregunta ¿estamos educando para esta economía de conocimiento?, su respuesta es clara, no. México no está educando a sus alumnos para la economía del conocimiento.

Por ello, para el investigador de la Facultad de Ciencias, la creatividad y la conectividad son elementos clave para el desarrollo de la economía del conocimiento y la educación debe estar orientada en crear y competir, pues la economía de los países ahora se mide por el talento de las personas.

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