Demanda Cátedra Pablo Latapí abatir la desigualdad educativa

Desde hace más de tres décadas, el Sistema Educativo Nacional (SEN) ha presentado fuertes desigualdades derivadas de la inequidad económica, lo cual ha condicionado los aprendizajes de la infancia y la juventud mexicana, señaló Felipe Martínez Rizo en su ponencia “Justicia Social y Educación. Los aportes de Pablo Latapí”.
En el marco de la edición 2012 de la Cátedra Pablo Latapí, celebrada en el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, la presidenta del Observatorio Ciudadano de la Educación (OCE), Marisol Silva Laya, leyó la conferencia de Martínez Rizo, donde destacó el trabajo de Pablo Latapí con respecto a la falta de justicia social en el sistema educativo.
Desde 1965 Pablo Latapí apuntaba: “Aun en el supuesto de que haya escuelas suficientes, la desigualdad económica de la sociedad seguirá influyendo en la desigualdad educativa, la cual, a su vez, cerrará el círculo vicioso determinando una ulterior desigualdad en la capacidad de ingresos de la siguiente generación. A una sociedad de fuertes desigualdades económicas corresponde un sistema escolar de fuertes desigualdades educativas”.
Ocupado por la problemática de la justicia social, Latapí era contundente al asegurar que: “la estratificación educativa de nuestra población, tan contraria a la igualdad democrática… es una expresión del principio capitalista de la división jerárquica del trabajo donde se deriva la necesidad de asegurar una minoría que decida y gobierne, y una mayoría domesticada para seguir sus instrucciones”.
Asimismo, Latapí Sarre, quien aportó sus reflexiones en distintos medios de comunicación (empezando en 1964 en el periódico Excelsior, bajo la dirección de Julio Scherer), para principios de los años noventa reconocía que desde 1970 “las desigualdades educativas entre los estados de la República se mantuvieron prácticamente sin cambios”.
De este modo, para 1996 luego de que se diera a conocer una información sobre niños que se habían desmayado por hambre en el salón de clases, Pablo Latapí escribió que esto “es primero un problema moral que condiciona la posibilidad de aprendizaje de nuestra niñez y juventud, un problema de supervivencia futura cuyas dimensiones reales se comprenden mejor desde el hambre de nuestros niños”.
Pablo Latapí Sarre, quien falleció en agosto de 2009, “es un ejemplo de congruencia en lo académico, lo social y humano, en lo político, lo filosófico y lo ético. Nos recuerda que todo lo que tiene que ver con el hombre es más que algo técnico”, concluyó en su ponencia el ex director del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Felipe Martínez Rizo.






