Los excluidos

Por Rodrigo Sandoval.- De los 216 mil jóvenes que presentaron este año examen de admisión a la UNAM, IPN y la UAM sólo 52 mil fueron [...]

De los 216 mil jóvenes que presentaron este año examen de admisión a la UNAM, IPN y la UAM sólo 52 mil fueron aceptados. De ellos, cerca de 100 mil no han encontrado una opción y sólo 50 mil podrán incorporarse a alguna institución de educación superior. ¿Qué harán los 100 mil a los que no aceptaron?

Cuando converso con algunos amigos sobre el resultado de las pasadas elecciones presidenciales, me responden muy ufanos que el movimiento yo soy 132 era una burla orquestada por la izquierda y que terminará en un par de meses; los más temerarios afirman que el candidato ganador no tiene por qué escuchar a los jóvenes.

Existe la probabilidad de que tengan razón, sobre todo considerando que a nuestros políticos nunca les han importado los jóvenes, ya sea del PRI, PAN o del PRD. No obstante, el problema de los jóvenes preparados y que quieren seguir estudiando no me parece que deba minimizarse.

Nuestro País está viviendo un boom demográfico, donde tenemos una amplia mayoría de jóvenes que, de ocuparse y educarse, podrían generar una nación con crecimientos económicos espectaculares, parecido a los que tiene la India, China y otros tantos países asiáticos.

La falta de visión de nuestros políticos, la nula planeación educativa y de empleo, ha ocasionado estos desastres. Hoy en día nos encontramos que esos 100 mil jóvenes estarán desocupados, inutilizados, impedidos de seguir adelante, pero sobre todo frustrados. Y esa frustración de no poder llevar adelante sus sueños y explotar todo su potencial tiene que desembocar en algún lugar, en una pandilla, en la delincuencia.

Estoy seguro que México habrá perdido no un año, sino una generación completa, de trabajadores creativos y empeñados en educarse y crear mejores cosas para su País, todo ello producto de la corrupción y la incompetencia de los partidos políticos y de la falta de liderazgo nacional.

La educación no sólo tiene que ver con el entrenamiento básico para saber leer y escribir, va más allá de la capacidad para resolver problemas, requiere saber pensar y decidir.

Pero hoy en día manejar grandes cantidades de información y generar conocimientos a partir de ella usando la creatividad es el gran reto. Ello es lo que deberíamos estar enseñando a nuestros jóvenes. No sólo basta resolver el problema de la cobertura, sino de la generación de ingenieros, arquitectos, abogados y líderes que sean los guías de nuestra sociedad.

Me parece preocupante que aún los priistas ganadores no quieran escuchar a los jóvenes, se niegan a entender esta realidad y este problema. Sobre todo porque es un problema estructural que no puede cambiarse con una ley. ¿Acaso podemos crear mil universidades de un plumazo? ¿Cuántos maestros de alta calidad podrán enseñar a esos jóvenes? ¿Una vez que terminen sus estudios encontraran trabajo?

Por ello no quieren escuchar. Lo más fácil es excluirlos. Cerrar los ojos y no mirar cómo nuestra juventud, el futuro motor de nuestra nación se esta destruyendo a sí mismo, sin oportunidades para crear una familia y sostenerla, sin un futuro cierto, sin garantías de lograr una mejor calidad de vida. Ya lo vimos toda la campaña presidencial: excluir a los jóvenes fue su respuesta.

¿Será lo mejor para México? ¿Usted qué dice?

Artículo publicado en el diario Reforma.

Lo más...