Mecanismo electrónico no impide que la prueba sea vendida: expertos

Con la venta
de una copia original de la evaluación universal que se aplicó a 263 mil profesores de primaria en sus dos etapas, se demostró lo absurdo de apostar tanto a un examen que no ha dado ninguna certidumbre sobre la elección y capacitación para los mejores maestros
, afirmaron especialistas en educación.
Desde hace varios años, agregaron, hay una obsesión por aplicar pruebas estandarizadas para medir calidad educativa, que hoy comprobamos no tiene razón de existir, pues no son instrumentos fiables al cien por ciento
. Apuntaron que digitalizar las pruebas, como propuso el secretario de Educación Pública, “no es ninguna garantía de que no se violarán los candados”.
Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, señaló que la comercialización de la prueba es un factor de contaminación en la aplicación del examen y la Secretaría de Educación Pública (SEP) no ha dado a conocer el alcance de esta falta, pese a que se trata de una evaluación de alto impacto de la que dependen estímulos económicos y acceso a capacitación
.
Según publicó el periódico La Jornada.






