Lunes 12 de septiembre de 2011
Por Válek Rendón*
Sorprende que el Dalai Lama venga a dar una conferencia invitado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). “Pobre, ni ha de saber con quién va a estar ahí”, escuché varias veces durante los días previos a la visita.
En el Centro Cultural del México Contemporáneo, una de las sedes del SNTE ubicada a unos pasos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), deambulan sólo personajes, el domingo parece haberles invitado a buscar la espiritualidad.
Su nombre, me preguntan poco después de pasar las vallas. Luego me entero que ahí sólo hay gente invitada; son la élite del magisterio pienso, pero poco después me confunde ver a la cantante Ana Bárbara haciendo caso omiso a la larga fila y caminando como queriéndole robar cámara al monje tibetano que aún no llega.
Ya en el salón, unas mil 500 personas esperan sentadas al XIV Dalai Lama, cuyo nombre es Lhamo Thondup, nació en el Este del Tíbet y ganó el Premio Nobel de la Paz en 1989. La espera se hace larga, pero la decoración y la música tibetana aligeran el momento.
Al fin, después de las 14:00 hrs. se muestra en las dos pantallas colocadas en los costados del escenario la llegada de un par de camionetas Suburban, el Estado Mayor Presidencial lo custodia, le ponen un banco para que pueda bajar con comodidad del automóvil.
La presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo, lo recibe sonriente en la puerta y los invitados aplauden largo rato.
Richard Gere, actor estadounidense, le sirve de telonero al monje. Afirma que los docentes deberían ser los profesionales mejor pagados por la gran responsabilidad que tienen. Todos asienten entusiasmados.
Elba Esther Gordillo se sube al escenario, toma la palabra y se define a sí misma como la representante de los maestros mexicanos. Le agradece al “gran maestro” estar con ellos y asegura que “es tiempo para la paz”.
Luego, el Dalai Lama pide que alcen la mano los maestros, casi todos los presentes lo hacen y él abre sus ojos sorprendido. Sí, son maestros, sólo que tienen 20 años de no dar clases, se escucha discretamente entre los que están a mi lado.
El Dalai, en su conferencia denominada “Afilando la mente y nutriendo el corazón”, les pide a los maestros ser un ejemplo para sus estudiantes, les recomienda ser honestos, transparentes. La compasión, el perdón y el corazón cálido son el centro de su plática.
En primera fila, Richard Gere tiene a Elba Esther a su lado izquierdo y a ¿la Chapoy?, sí, a Pati Chapoy de su lado derecho. Pero como a la mitad del evento se levanta dejando solas a las dos mujeres.
El ex secretario de Educación Pública, Reyes Tamez Guerra, recuerda sus años mozos y le toma fotos al Dalai Lama, como chaval penoso en un concierto de rock.
La educación es fundamental para abrir las puertas de la inteligencia, dice el monje tibetano al terminar su plática; para entonces ya había bostezado tres veces, el hombre de 76 años de edad debe estar cansado a causa de la agenda apretada.
“Por la educación al servicio del pueblo”, dice el vitral central del salón, pero ya con todos levantados uno nota que aquí lo que casi no hay son maestros que trabajen frente a grupo. Muchas señoras vestidas de blanco desfilan como en evento promocional de bolsas o zapatos, algunas de ellas esperan, quieren saludar a su maestra.
Como la espera es larga, otros de los “profes” aprovechan para tomarse la foto con Olivia Collins, ¿ella también será maestra en algo?
El Dalai Lama se va por el mismo pasillo por el que entró, lo rodea una cuadrilla de guardias, camina rápido, saluda y se va contagiando la sonrisa y el buen corazón. Quizá sigue sin saber con quién estuvo.
*Editor en Jefe de Educación a Debate.
Twitter: @ValekRendon
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Creo de verdad no sabía con quién estaba, pero imagínate la emoción de los maestros y no lo digo por tener la oportunidad de estar con el Dalai Lama, sino porque ya no sabían con cuál de las personalidades artísticas tomarse la foto o la emoción de escuchar a Elba Esther. Y estas son las personas que dicen estar al tanto de la educación en nuestro país.
Todavia estoy molesta por esa situacion durante dos semanas trate de conseguir boletos para ir a su conferencia, que segun del SNTE y resulta que me dijeron que los boletos solo eran para los diputados de cada estado y los lideres sindicales, que descaro, de verdad que la impunidad no tiene limites, da bastante coraje encontrarte con este tipo de situaciones. Que mal que a los que de verdad nos importa educar en nuestras aulas no, nos tomen en cuenta!!!
Ojalá hubiera podido estar en la conferencia del Dalia Lama para escuchar lo que ya se sabe pero de boca de una gran lider espiritual. Los que somos verdaderos maestros frente a grupo no podemos encajar con esa gente que asistió al evento, desde nuestra tribuna como docentes sabemos que los valores como la honestidad, el respeto, etc, deben impregnar nuestras prácticas educativas y personales. NO DEBIERA HACER FALTA QUE LOS GRANDES LIDERES NOS LO DIGAN.
Tambien tienen sus posadas y dia del maestro de lo mejor,les contratan artistas coo vicente Fernandez los agasajan de lo lindo, a eso “prtofesores” que sus meritos es alabar y defender a su lider la gordillo, mientras los maestros de grupo andamos pidiendo permisos, haciendo la cooperacha para el evento navideño o dia del maestro, y luego salimos regañados por que nos tomamos un dia para el festejo, esto sucedio en Jalisco.
Válek: muchas gracias por hacernos estar ahí, ver todas las contradicciones pero a través de una mirada inteligente y sensible, incluso irónica como, a mi juicio, debe ser el periodismo en educación o en todos los temas.
Esperamos otras crónicas de este tipo, para que estemos, a través del periodismo, en donde no nos hemos parado nunca… Eso es a todo dar y enseña mucho.
Saludos.
Gracias, por medio de su artículo tengo un panorama cercano de este evento. Efectivemente, este personaje no supo con quienes compartió su sabiduría.
¿Será que en verdad Lhamo Thondup, el XIV Dalai Lama, no supo con quienes estaba? Me cuesta trabajo creer que un personaje político (sí político) que ha recorrido el mundo en su campaña por la salida de los chinos del Tíbet, no tenga la visión, la sensibilidad o la asesoría suficiente para saber qué terreno pisa.
Desde mi muy particular punto de vista, este acontecimiento es una muestra más de que necesitamos nuevos lentes para ver e interpretar el mundo actual.
Dudo mucho que el Dalai Lama no supiera quien es Elba Esther. Me parece que es un hombre informado y que habla con conocimiento a quien se dirige. Coincido con el comentario de Manuel Mancera, tal vez necesitamos nuevas perspectivas de como vernos los unos a los otros. En lo personal no me preocupa no haber estado ahí, ya pudimos leer su mensaje ahora habrá que hacerlo realidad.
Por supuesto, como esto es un decreto, ¡vuelven a ocurrir las mismas consecuencias! NO solamente, sino que se le ha ofrecido un poder de “carta blanca” a una forma mental de culpabilidad, fabricada especialmente, para que continúe torturándonos a cada desliz y que no nos deje adelantar.