Jueves 23 de septiembre de 2010
ED/Lydiette Carrión
Las escuelas normales del país se debaten entre la urgencia de cambios profundos y el desconocimiento, por parte de las autoridades responsables, de los problemas concretos que las aquejan.
Al tratar de equipararlas con cualquier otra institución de educación superior, se ha pasado por alto necesidades muy concretas y muy específicas de las normales, por lo que no se han desarrollado políticas ni iniciativas adecuadas, en un momento histórico clave para el papel que tienen en la educación de México.
Así lo explica Francisco Deceano Osorio, consultor privado y ex director General de Normatividad de la Subsecretaría de Educación Básica y Normal de la Secretaría de Educación Pública.
Planta de maestros sui generis
Una de las principales demandas de los jóvenes normalistas es la mejora y profesionalización de la planta docente.
En las normales está vigente el Programa de Mejoramiento del Profesorado (Promep), que se aplica a todas las universidades públicas, y cuyo propósito es mejorar la planta docente de las universidades. Este programa sólo da apoyos a la planta docente de tiempo completo.
Pero, en las escuelas normales, apenas un poco más del 30 por ciento de los docentes tiene una plaza de tiempo completo.
El 70 por ciento de los profesores son contratados por hora/clase, por honorarios, por un tiempo parcial, combinados con una comisión de otro nivel educativo. “¿Cómo le haces para tener un proyecto de formación de esos profesores que tienen otras necesidades?”, cuestionó Deceano. “De hecho, un 15 por ciento de profesores no tiene nivel de licenciatura”, y esta necesidad de titulación de estos profesores tampoco está haciendo atendida.
“Otros profesores no tienen formación de profesores de docentes. Por ello, los profesores de horas/clase necesitan una formación adecuada. Y actualmente no existe una política para ellos. El Promep no puede resolver los problemas de formación de maestros”.
Deceano Osorio aclara que las escuelas normales son un proyecto de alta importancia para el país. No se trata, de ninguna manera, de un asunto secundario de la educación, ya que de sus aulas proviene el grueso de los futuros maestros de preescolar, primaria y secundaria.
Enseñanza básica y normales: divorciados
En 2005, junto con la creación de la subsecretaría de Educación Superior la coordinación de las escuelas normales pasó de la subsecretaría de Educación Básica a la subsecretaría de Educación Superior, asegura Francisco Deceano, lo que hizo que se perdiera un vínculo significativo entre la institución formadora de maestros de educación básica y su futuro lugar de trabajo.
Para Deceano, cuando se separó a las escuelas formadoras de maestros de la subsecretaría de Educación Básica se perdió un enlace natural que permitía una comunicación e intercambio más dinámico.
“Sería natural que la formación en las normales se correspondiera con el tipo de formación que requieren las escuelas del país (preescolar, primaria y secundaria)”.
Las normales rurales ¿semillero de guerrilleros?
Francisco Deceano insiste en que la problemática que enfrentan algunas escuelas normales rurales no es policiaco, sino académico.
Hace unos meses, Elba Esther Gordillo declaró que las escuelas normales son semillero de guerrilleros, lo que se consideró como una declaración de guerra por parte de la presidenta nacional del sindicato más grande y poderoso de América Latina, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Al respecto, el consultor explica que la diferencia principal entre las normales rurales y el resto es que las primeras cuentan con un sistema de internado: alojamiento y alimentación.
“Las escuelas normales rurales nacieron en una época de un México campesino. Estas escuelas estaban fuera de la ciudad porque, se supone, atendían a hijos de campesinos. Sin embargo, con la evolución del país, hubo una reconversión de los estudiantes del campo. Ahora, estas escuelas, ahora están muy cerca de las ciudades. Ya no son, en un sentido estricto, rurales”.
Las escuelas normales rurales tienen sus propios procedimientos. Y donde funcionan bien, éstas dan un servicio, efectivamente, a ciudadanos de escasos recursos y que van a atender a esas comunidades.
“Sin embargo, el problema que tenemos es que las normales rurales tienen un enorme dominio de las organizaciones estudiantiles”, comentó Francisco Deceano.
“Los estudiantes en algunos casos deciden qué es lo que se hace. Qué profesor enseña, cómo se gastan los recursos y eso es un problema muy serio. Yo sostengo que, por no complicarse la existencia, algunos gobiernos estatales han decidido darle a los estudiantes todo lo que piden. En lugar de desarrollar programas que permitan desarrollar al máximo las condiciones favorables”.
“Entonces los estudiantes hacen muchas movilizaciones para mantener esta situación. Yo creo que esto debe resolverse. Pero hay quien piensa que esto significa que los muchachos son guerrilleros”.
“Se trata de ponerlas en el rumbo de la formación docente de las entidades, no de una intervención policiaca. Me parece que hay que hacer un esfuerzo, que en algunos casos, va a tomar varios años. Pero se trata de un esfuerzo pedagógico, académico… Y no de un enfrentamiento campal”.
Un momento difícil
La educación normal ha pasado por un proceso de reforma simultáneo a las grandes reformas de educación básica del país; y en fechas recientes, al Acuerdo Nacional por la Calidad de la Educación.
“Las normales efectivamente están pasando por un momento difícil. Pero no diría que son las culpables de las dificultades que vive la educación básica”.
Para Francisco Deceano, la SEP no conoce bien lo que está sucediendo en las escuelas normales. Lo que los lleva a adoptar políticas de un modo inadecuado, sin la adaptación necesaria, sin el cuidado “de hacer funcionar mejor lo que es esencial en las escuelas normales”.
–¿Qué es lo esencial?
–Que las escuelas normales puedan estar concentradas en desarrollar proyectos de formación de los alumnos que se correspondan con las necesidades de formación de los alumnos en formación básica -los niños-. Para ello se requieren maestros en las escuelas normales que estén bien formados, que conozcan la educación básica.
–¿Me podría poner un ejemplo?
–Hay todo un debate sobre cómo mejorar la evaluación de los aprendizajes. Ese tema de la evaluación de los aprendizajes en educación básica, exige de los nuevos maestros mucha formación para poder ligar qué se enseña, cómo se enseña y cómo se evalúa, de manera que la evaluación sea parte de un proceso de formación de los pequeños.
“Ese es un tema que no está suficientemente consolidado en las escuelas normales… (Si) los profesores de las normales tienen carencias para desarrollar correctamente la evaluación de sus propios alumnos en la educación normal, ¿cómo puedes desarrollar formas nuevas de evaluación si en la propia normal no tienen resuelto este aspecto?”, cuestionó Francisco Deceano.
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Estoy de acuerdo con el LIc. Deceano: las autoridades de las SEP no conocen de la educación normal ni a las escuelas normales, pero hay otro elemento más grave, no les interesa aprender.
Solamente las han visto como espacio de poder político.
Saludos
Pues viendolo desde una perspectiva externa, creo que a las normales y sobre todo a los normalistas se les malacostumbro al monopolio educativo, no solo desde su existencia en México, si no desde la concepción de la “école normal” de Napoleon, y ahi se quedo rezagada y protegida por su monopolio, en el momento que se les intenta ponner a competir con las universidades se da un choque enorme en todos los conceptos que se manejen ya que se les comienza a atacar en su monopolio, los problemas existen en todas las instituciones y lo que falta creo yo es que las normales se abran al mundo y rompan su zona de comfort para que puedan presentar competencia vs las universidades e instituciones de educación superior aumentando incluso su oferta educativa
En realidad las Normales Rurales, son espacios Educativos, donde la expresión del joven Mexicano le dan la oportunidad de poder externar todas sus inquietudes e inconformidades, si los Directivos y Maestros que tienen que canalizar y formar estos Educandos tuvieran y conocieran las herramientas para aprovechar positivamente. Mexico seria otro País. Solo pensemos que las personas que nos deben crear la conciencia del cambio social son nuestros Maestros.
creo que el maestro Deceano habla desde el punto de vista académico, pero el problema es más de fondo; las escuelas normales son una plataforma política para algunos partidos políticos donde sus directivos orientan a las normales condicionados por momentos políticos, de ello depende su permanencia en los puestos, si es cierto, tenemos problemas de formación y de orientación académica pero lo podemos resolver cuando los directivos estén en la disposición de enfrentar a las altas direcciones de cada estado (del estado de méxico en particular) y claro que no podemos competir con otras instituciones que tienen autonomía, estamos en desigual condicioón.
Es importante la profesionalización del docente de las escuelas normales, pero se debe considerar que para estar al nivel de las Universidades del país hubo que tomar en consideración las características de cada escuela normal en cada Estado y en todo el país, entrar a la vorágine académica que se requiere para equipararse a la Universidad es coercitivo e incongruente en el sentido que todos estos cambios deben ser graduales y acordes a las características que presenta cada escuela formadora de docentes.
Comparto algunas de las ideas que expresa Francisco Deceano, en otras es necesario hacer una reflexión más profunda. Voy al punto de acuerdo, me parece que efectivamente la Sep y muchas otras instituciones de educación superior no conocen a las escuelas normales, sus prácticas cotidianas de formación, su cultura y a sus docentes, eso mismo se puede extenderse incluso a las propias instituciones formadoras. Ello nos habla de un aislamiento y poca vinculación académica entre ellas. Po otro lado habrá que agregar que así como hay instituciones que funcionan con una planta docente de 15 profesores donde dos son de tiempo completo, existen otras que tienen a más de 100 profesores con esa condición. Me parece que es importante matizar y reconocer que estas instituciones y quienes egresamos y estamos cerca de ellas tenemos mucho que hacer, pues no se trata únicamente de observar el lado político, que ducho sea de paso es lo que más ha perjudicado a esta institución, tampoco el lado nostálgico pensando que todo pasado fue mejor. Habrá que pensar en el momento coyuntural (político, económico, cultural, ideológico, etc.) en el que está inserta esta institución. Quizá esto nos permitiría observar en su justa dimensión los problemas que si tiene la educación normal y los maestros que laboran en ellas, del mismo modo permitiría valorar las posibilidades y el potencial que tienen.
Efectivamente la SEP no conoce las Normales y tampoco les interesan, es mas la actualización del plan y programas de estudio de cada nivel las hace una vez que hay una reforma curricular en los niveles básicos,¿ qué no sería mas productivo preparar primero a los docentes y después modificar las orientaciones académicas de la educación básica? como es el caso actual: se modifico el enfoque por competencias en el nivel básico, ahora hay que modificar el plan normalista con el mismo enfoque porque resulta que ningún docente lo entiende. es como “comprar la cubeta y después la vaca” además quieren adoptar una estructura de tronco común de dos años y dos de especialización. veremos que resulta del modelo que proponen los académicos de la SEP.
De acuerdo Mtro. Deceano, quiero agregar ´con el afán de mejorar que los catedraticos de las normales ya estan cansados (VIEJOS), por lo que les impide realizar investigaciones o desarrollarse profesionalmente, por ello es importante formular los planes y programas de las normales, el actual obsoleto apegado a las reformas que se vienen presentanto. También la señora Elba Esther tiene razón, las normales semillero de guerrilleros, y una es ella, por dos cosas, una es por que es egresada de una normal y la otra tiene a su lado una guerrilla de corruptos, deshonestos, mas lo que resulte, o no? y mientras que la SEP no mande en el Sistema Educativo, seguiremos aportando objetos para el poder.
de acuerdo que muchos egresados de las normales no tienen una plaza y a muchos que noson ni rpofesores normales se les hace facil comprar una plaza entonces no hay congruencia en las politicas educativas.
Las opiniones de la formación de docentes son desde diferentes enfoques.
Al interior de la normales se vive en un debate permanente para ofrecer una formación de calidad que responda a las demandas educativas de la educación básica ante una sociedad tan compleja,cómo mejorar el desempeño de los estudiantes, los procesos de evaluación, la formación de los docentes y atender las funciones sustantivas como IES, sin embargo se les juzga por los acontecimientos sociales y por los resultados de las evaluaciones externas. Se olvida que son instituciones que luchan contra el aislamiento, la desvinculación entre ellas,los procesos formativos. Los juicios son
generalizaciones por el desconocimiento de las dinámicas, las políticas, las condiciones, los contextos y las características de cada una de las escuelas normales.
Las opiniones de la formación de docentes son desde diferentes enfoques.
Al interior de la normales se vive en un debate permanente para ofrecer una formación de calidad que responda a las demandas educativas de la educación básica ante una sociedad tan compleja,cómo mejorar el desempeño de los estudiantes, los procesos de evaluación, la formación de los docentes y atender las funciones sustantivas como IES, sin embargo se les juzga por los acontecimientos sociales y por los resultados de las evaluaciones externas. Se olvida que son instituciones que luchan contra el aislamiento, la desvinculación entre ellas,los procesos formativos. Los juicios son
generalizaciones por el desconocimiento de las políticas, las dinámicas,las condiciones, influencia de los contextos y as características de cada una de las escuelas normales.
considero que la falta de profesores bien preparados es parte del problema que mencionan aunque no es nada parecido a lo que realmente son las ecuelas normales, pues nos dan la preparacion necesaria para ingresar a el mundo laboral basico, pero los porgramas de estudios son muy atrasados cosa que no pueden arreglar las escuelas si no las secretarias de las que dependemos. nosotros damos los primeros y mas importantes pasos
Tiene razón parcial el Lic, Deceano: lo de las Normales es un problema complejo que nunca se resolverá por la maraña política existente. Una propuesta es eliminar a Elba Esther Gordillo que mucho daño hace al magisterio y, por consiguiente, al país.
Me parece que el problema de las Escuelas Normales, es un asunto de carácter político. Arnaut es muy claro cuando hace la diferenciación de formación de maestros normalistas y maestros universitarios, en el caso de los primeros es una profesión de Estado y por tanto para responder a intereses políticos de los grupos que están en el poder.
Por tanto si en realidad se quiere mejorar la formación de docentes desde las Escuelas Normales, estás forzosamente tienen que alcanzar el nivel de autonomía, ya que no pueden seguir bajo un esquema clientelar de servicio a un partido político o a los intereses del grupo en el poder.
Esto quiere decir que la formación de docentes requiere de un sistema de formación orientado a la profesionalización docente, desde una perspectiva de autonomía institucional, medio que exigirá de dichas instituciones un elevado nivel de competitividad académica. En conclusión el normalismo tiene cortarse el cordón umbilical que lo ata a los intereses del Estado y el SNTE.